Azarug Amazigh
ageddim.tk ageddim.on.ma ageddim.jeeran.com

ELS BERBERS AL NORD D’AFRICA I EN MIGRACIÓ

 
ELS BERBERS AL NORD D’AFRICA I EN MIGRACIÓ

 

 Directora del curs: MARIA ANGELS ROQUE.

 
 
 

                         I.      INTRODUCCIÓN

 

BEREBERES, AMAZICS HOY: UNA CULTURA MEDITERRANEA

 

Que cada día Europa es más diversa, precisamente a causa de la globalización, es algo que percibimos, no sólo en la política, sino también en nuestras calles. Pero dentro de la complejidad que comporta la gestión del mundo contemporáneo en democracia,  la diversidad  es un factor de creatividad,  que puede ayudar  a dar  respuestas a  algunos de los desafíos que presenta el nuevo siglo. Por otro lado, la vieja Europa y el Mediterráneo, con sus ciudades milenarias, más o menos cosmopolitas, comparten antiguas y nuevas civilizaciones. En los discursos de lo políticamente correcto se habla de la necesidad de diálogo de civilizaciones pero, quizás más que hablar de civilizaciones, deberíamos hablar de culturas, donde nos reconoceríamos  mejor a nosotros mismos y por ende, a los otros. 

Dentro de la diversidad europea, Cataluña no se ha quedado rezagada, especialmente en la última década, pues la población inmigrada alcanza hoy un 9% oficial. Y dentro de esta inmigración, el componente mediterráneo es importante, ya que los marroquíes   representan un 30%  de la totalidad migratoria. ¿Pero qué  sabemos de su cultura, a parte de lo que nos dicen los medios de comunicación, donde se confunden aspectos étnicos, religiosos y políticos que,  la gran mayoría de las veces  no responde a la realidad y que sirve para alimentar un imaginario entre determinista y confuso?  Al tratar  del Norte de África, pocos saben que tiene una cultura autóctona y que esta no es la árabe, sino la amazigh. A muchos, hablar de cultura amazigh les dirá poco, bereber les sonará algo más. Sin embargo esta es una cultura milenaria. Porque estamos hablando de la lengua, que es el diacrítico más importante, o sea de los  berberófonos, ya que los arabófonos son también bereberes. Dada la presencia considerable entre nosotros de ciudadanos procedentes del Norte de África es el momento de abandonar nuestra ignorancia e intentar comprender  su   especificidad cultural y la complejidad  mediterránea de la que nosotros mismos formamos parte. Y si bien  las ortodoxias políticas y religiosas nos separan, compartimos un imaginario próximo que se plasma, si sabemos observarlo, en muchas de  las prácticas cotidianas.

Ferdinand Braudel, reputado  historiador del Mediterráneo,  más citado que leído, decía que las civilizaciones son aquiescencias; interminables continuidades históricas. Pero, al mismo tiempo, nos alertaba que deberíamos tener en cuenta las culturas de los promontorios rocosos, una suerte de memoria histórica de antiguas civilizaciones  mediterráneas que han precedido al asentamiento romano y, no digamos, al árabe, otomano y europeo. Estamos hablando de los amazighs.

Los imazighen o  amazighs que en  la lengua tamazigh quiere decir  “los que son libres” -bereber es la denominación dada por los griegos a los pueblos que no hablaban su lengua,  mantenida  por los romanos, árabes y europeos- han demostrado una gran capacidad de resistencia cultural  al conservar la lengua,  a pesar de sufrir el peso de potentes culturas  durante siglos. Algunos bereberes históricos contribuyeron  a la gloria de las diferentes civilizaciones mediterráneas como Apuleyo, San Agustín o Ibn Batuta. La organización política de los bereberes  también ha sido diversa, en diferentes  períodos han formado   estados independientes como los meriníes de Fez,  e incluso  grandes imperios  como los almorávides o los almohades. Al tiempo que, como amazighs, en la periferia de la historia,  casi siempre como resistentes a todos los poderes externos e internos homogenizadores, mantuvieron un sistema organizativo político: las repúblicas independientes, especie de  anarquía ordenada,  que impresionó en su día   a viajeros diversos. Porque las antiguas instituciones autóctonas de ayuda mútua “twiza”, de derecho consuetudinario “azref” y de participación “jema’a” o “archs” son mostrados  por los amazighs como referentes para la democracia moderna y laica que actualmente reclaman los ciudadanos de los diferentes estados.

Porque ha  sido en pleno siglo XX cuando han estado a punto de desaparecer en la vorágine de los nacionalismos centralistas e ilustrados, que copiaban modelos provinentes de Europa y del panarabismo del Machreq. Sin embargo,  lo que parecía que iba a acabar irremediablemente con el tamazigh, es decir la globalización y los medios de comunicación, se han convertido en aliados al ser utilizados, de forma dinámica, por la sociedad civil.

 

Murallas de Marrakech.

 

 

Las grandes ciudades como Casablanca,  Argel, París o Ámsterdam, que primero acogieron una masa obrera proveniente de estas zonas berberófonas, hoy cuentan con empresarios, profesores, universitarios, artistas y  periodistas, que se desenvuelven con holgura en el mundo profesional y que nutren la sociedad civil. Porque el actual  movimiento amazigh, a partir de los años noventa, así como sus actuaciones para conseguir una visualización política y cultural en campos  institucionales y asociativos, especialmente en Marruecos, tiene mucho que ver con el impulso de la sociedad civil y su activismo a favor de los derechos fundamentales: derechos humanos, mejora del estatuto de la mujer y reconocimiento de la cultura amazigh.

Cultura más minorizada que minoritaria, ya que en el caso de Maruecos podemos encontrar todavía un 60% de berberófonos, en Argelia un 30%, mientras que en Libia son un 15% , un 1% en Túnez, especialmente en Djerba, así como en oasis como el egipicio de Siwa.

 

 

 

Las lenguas en el Magreb

 

Argelia

Libia

Marruecos

Mauritania

Túnez

Árabe

X

X

X

X

X

Bereber

X

X

X

 

X

Francés

X

 

X

X

X

Hassaniya

 

 

 

X

 

Pulaar

 

 

 

X

 

Soninké

 

 

 

X

 

Oualof

 

 

 

X

 

Fuente: L’Etat du Monde 2002

 

 

En Argelia, el movimiento amazigh se identifica principalmente con el componente cabil, siempre más reivindicativo desde el inicio. Aunque también son amazighs, los mozabitas, los chauias y los  tuaregs, estos últimos  con una identidad nómada muy acusada, actualmente  repartidos entre tres estado, siempre han utilizado el tifinagh en su comunicación escrita.. En Marruecos, el componente amazigh viene marcado por las cadenas montañosas del Atlas, así encontramos al norte a los rifeños (Alucemas, Nador), los tamazighs en el Medio Atlas (Marraquech) y los cheuls  en el sur, entre los más conocidos, los de la región susí (Tarudant, Tiznit).

Nos encontramos pues, ante diversos estados a los que se suman regiones y dialectos diferentes. El proceso es largo y tanto las experiencias asociativas, como los movimientos  políticos, no han sido los mismos para Argelia que para Marruecos, dada la historia específica de cada país. Las propuestas son diferenciadas,  tanto en lo que se refiere al ámbito geográfico como al lingüístico, dado que mientras algunos se ven como movimientos autonomistas,  otros reclaman la cooficialidad de la lengua en todo el estado. Sin embargo,  tanto los  partidos gubernamentales como los partidos de la oposición o las plataformas cívicas  más radicales,  están de acuerdo en que son un pueblo autóctono del norte de Africa  y quieren abandonar el silencio impuesto desde el centralismo arabófono y expresarse sin limitaciones. La mayoría de los militantes hacen particular énfasis en la naturaleza profundamente democrática de esta causa, como proyecto autóctono y no importado, enmarcado en  los derechos fundamentales. Al hablar del Norte de África algunos prefieren la denominación de Tamazgha, mejor que la denominación árabe de Magreb.

Durante milenios la mujer ha sido un agente cultural de primer orden y ha desempeñado un papel capital en la transmisión de la lengua. Al ser analfabeta en las lenguas de “civilización” ha asegurado la supervivencia del tamazigh, de una literatura oral que ha llegado hasta el siglo XXI y de una música tradicional excepcional. También ha sido ella la que ha asegurado el mantenimiento de unas expresiones artísticas que encierran un rico simbolismo ancestral. Ya sea a través del trabajo de la cestería, de los tejidos o de la cerámica, de la pintura al fresco o corporal y de los tatuajes, ha mantenido vivo hasta hoy un patrimonio cultural que también pueden ser fuente de renovación cultural y económica.

 

Prácticamente en todas las artes se está produciendo un doble fenómeno. Por una parte se desarrolla una importante labor de recuperación de las tradiciones.  En este sentido se ha de ver, por ejemplo, la labor de muchos estudiosos dedicados a localizar, recopilar y analizar la literatura oral, o la música tradicional, pero también la de artistas artesanos que mantienen viva las técnicas tradicionales de la cerámica, la joyería, o el trabajo de los tejidos y la pintura. Por otra parte, en estos últimos años los amazighs también han sabido dar pasos importantes para incorporarse al mundo moderno. Así se ha de entender el proceso de transición de la literatura oral a la escrita, ya sea en amazigh, árabe o francés que han protagonizado una serie de intelectuales en los últimos dos siglos. En la música efectivamente se ha llevado a cabo una importante labor de recuperación de tradiciones en peligro de desaparición, pero al mismo tiempo toda una generación de jóvenes cantantes y músicos, hombres y mujeres, han sabido convertirse en portavoces de las actuales reivindicaciones y adaptarse a las nuevas tecnologías y gustos de los jóvenes. Profesionales de todos los sectores del diseño, de la moda, de los medios de comunicación: televisión, internet así como la existencia de un cine amazigh que, aunque incipiente, resulta prometedor, hablan de una cultura vital en pleno proceso de renovación.

 

La cooperación entre las sociedades civiles de ambas orillas es uno de los temas de debate más prometedores para fomentar el codesarrollo. Pocas veces abordado, al tratar de migración, sin duda ayudaría a una nueva percepción de esta cultura mediterránea, milenaria y al mismo tiempo moderna e internacionalizada.

 

 

Portadas de discos de las cantantes Cheikha Remitti y Djur Djura, de Algeria.

 

 

       I.      EL NORTE DE ÁFRICA EN LA ANTIGÜEDAD

 

La denominación Magreb-el Occidente-, procede de los geógrafos árabes, y se considera también, de forma metafórica, como la Isla del Oeste. Esta imagen poética se utilizaba para designar al conjunto de tierras altas, más o menos montañosas y bien pobladas, que se encuentran entre las enormes extensiones llanas del Sahara y la inmensidad del Mediterráneo y del Atlántico. Este mismo espacio situado en el norte de África tiene una fuerte tradición, desde la descripción que nos ofrece Herodoto en el año 446 a.C., en su Historia (Libro IV, CLXVIII): “la zona que se extiende desde Egipto hasta las columnas de Hércules es Libia”. El historiador griego habla de los pueblos líbicos, que se distinguen por sus costumbres diferentes: unos son nómadas, otros sedentarios, contemplando también las características de aquellos pueblos que habitan en el Atlas. Al mismo tiempo, en un afán intercultural, señala que “los griegos han tomado de los libios el tipo de representación e indumentaria de la diosa Atenea, incluso los gritos agudos que se hacen en el templo de esta diosa tienen su origen en este país”. Gritos (los iu-iu actuales) que las mujeres líbicas "hacen con gracia", constata Herodoto.

En su descripción manifiesta que esta zona está poblada por cuatro naciones: “Dos son indígenas y dos extranjeras. Los indígenas son los libios y los etíopes: los primeros habitan la parte norte de Libia (África blanca), los segundos el sur (África negra); los extranjeros son los fenicios y los griegos, y por lo que sé no hay otras naciones”.

La nación fenicia formará la amalgama púnica en el norte de África, por lo que las diferencias entre el púnico y el fenicio son de orden lingüístico, a causa del sustrato libio-berebere de Cartago. Es interesante constatar que las inscripciones púnicas son más numerosas que las fenicias en su conjunto, y han sido halladas en una extensa área que se abre más allá de la zona africana de Libia, Túnez y Argelia, ya que se extiende por las islas mediterráneas (Sicilia, Cerdeña e Ibiza, siglos VII-II a.C.) y el continente europeo (Cádiz, Marsella y Aviñón, siglos III-II a.C.).

La destrucción de Cartago (146 a.C.) acompañó la ocupación romana de África. África del Norte fue dividida en varias provincias, y siguió siendo romana hasta el siglo V. Las poblaciones beréberes fueron sometidas y adoptaron el cristianismo Sin embargo, a pesar de la caída de Cartago bajo Roma, la lengua neopúnica se hablaba en el norte de África hasta el siglo VI d. C. La cantidad y la calidad de los mosaicos afro romanos que contiene el Museo del Bardo, en Túnez, reflejan una sociedad con una artesanía, un comercio y unas potencialidades superiores a otras zonas del Imperio.

Las relaciones entre Hispania y África durante el Bajo Imperio fueron intensas en ambos sentidos. Hispania estaba sometida a un fuerte influjo cultural y comercial africano, hasta tal punto que el origen africano del cristianismo hispano queda confirmado por la liturgia y por todos los vestigios paleocristianos estudiados.

La conquista árabe (Cirenaica, 645; Túnez, 647-648) supuso una rápida islamización a pesar de las múltiples revueltas. Los análisis de Abenjaldun nos ilustran la historia del África del Norte musulmana “ciclos dinásticos de centralización y de anarquía política, fuerza política de los movimientos religiosos. La conquista árabe y la islamización ampliaron el horizonte de las sociedades magrebíes, integradas en el mundo musulmán que las unió tanto a Oriente Medio como a África negra”

 

Mediterráneo, patria de heroínas

 

 

Divinidad femenina líbica

 

El periplo de la mujer que vive en tierras mediterráneas es recurrente, y no siempre ha representado una mejora jurídica para la mujer entrar en un estadio “superior “, técnico o político. Heródoto (s. V a.C.), el primer historiador y etnógrafo del Mediterráneo, observa determinadas características bárbaras en el componente indigenolíbico expresadas en que las mujeres tienen un cierto protagonismo y poder. De hecho, las mujeres procedentes de la migración griega tenían en el norte de África más libertades que las del Ática. Las mujeres de Cirene-ciudad situada al nordeste de Libia-adquirían una gran dignidad, según la Pytica IXde Píndaro. Algunas mujeres participaban en los Juegos Olímpicos, se entrenaban como guerreras y eran consideradas heroínas. La mítica atleta cirene tenía una estatua en Delfos. Gracias a la Historiade Heródoto (libro IV) conocemos los juegos amazónicos practicados en el lago Tritón (la hipótesis de localización más verosímil es el actual Chot el Djerit, en la Gran Sirte). Para Estrabón, el vestido de la diosa Atena era de oirigen libio, como también los gritos agudos que se daban en el templo de la diosa (libro IV, CLXVIII), los actuales iu-iu que todavía lanzan las mujeres del sur del Mediterráneo como aclamación.

 

En el norte de África se tenía en gran honor a la Madre Isis, madre de la sabiduría. Uno de los signos representativos de Isis era la mano protectora y curadora (mano que actualmente vemos vigente en las poblaciones del sur del Mar Mediterráneo como la mano de Fátima).

También Apolonio de Rodas, en los Argonautas, libro de viajes de carácter histórico-mítico, explica que a Jasón, al abordar la costa del norte de África, se le presentaron en la playa las divinidades femeninas del lugar con estas palabras: “Nosotras somos las divinidades solitarias que tenemos facultad de hablar. Las heroínas, hijas protectoras de la tierra de Libia”. Tal vez eran sacerdotisas, pero, en cualquier caso, hace muchos años que enmudecieron, excepto en los santuarios (morabitos o zagüias) donde las mujeres pueden expresarse libremente.

El historiador Procopio recrea con vivacidad la atmósfera del África bizantina de Justiniano. En su texto de la guerra contra los vándalos narra el enfrentamiento de las tres culturas (bizantinos, vándalos y bereberes) en los siglos V y VI de la era cristiana, y se refiere a menudo a las tribus bereberes de Argelia, de Túnez y de Libia. En el libro II (capítulo VIII) explica que en estos pueblos los hombres no tienen derecho a profetizar y que lo hacen las mujeres, y que por esta razón las tienen en mucha consideración: “Algunos ritos religiosos provocan en ellas tránsitos que, de la misma forma que los antiguos oráculos, les permiten predecir el futuro”, por esta razón eran escuchadas con atención y respeto en temas de carácter estratégico.

El Islam ortodoxo es una religión, como todas las de carácter monoteísta, que valora y favorece a los hombres; el islam vivido, sin embargo, lo que se llama islam popular, está impregnado por creencias y prácticas más antiguas, en las que la mujer adquiere un protagonismo mayor. Algunos aspectos residuales del carácter matrilineal de las poblaciones libicobereberes se pueden rastrear actualmente entre los tuareg, donde, por ejemplo, las mujeres han sido hasta ahora las trasmisoras de la escritura tifinagh, variante de la antigua escritura líbica.

Abenjalldún (s. XIV), en su Historia de los bereberes (tomo II, p.3), cuenta que las antiguas tribus sanhadja, lamta, huara y heskura descendían de cuatro hermanos de la misma madre, es decir hermanos uterino, explicación que choca con las sociedades patrilineales, que dan preferencia en su designación a los hermanos del mismo padre.

Mujer del sur de Marruecos con joyas bereberes.

 

 

Ejemplo del Espacio privado privado-tradicional de la mujer bereber

 

Como explica Camille Lacoste-Dujardin las mujeres beréberes se mueven en un mundo “limitado” y además provisto de articulaciones internas. El comportamiento de estas mujeres varía siempre en función del lugar, lo que nos lleva a hablar de limitaciones en el espacio. La base de estos límites es sobre todo, la separación de los sexos.

Existe un lazo fundamental entre la mujer y el hogar. En el interior de éste la mujer se siente segura, seguridad que se acrecienta recibiendo a las visitas ajenas a la familia en la habitación más alejada de los lugares femeninos (cocina, lavadero y dormitorio). Además la casa posee pocas aperturas, si hay ventanas que dan al exterior, llevan rejas. Para la mujer, la casa forma unidad: todas las habitaciones están libres, todas las puertas pueden abrirse, mientras que por la noche, cuando comienza el día y por la tarde, cada habitación está reservada a su función específica, las habitaciones que no se utilizan momentáneamente se mantienen cerradas.

En absencia del marido la mujer se mueve libremente por toda la casa. Después del desayuno, los hombres abandonan la casa, que se convierte en un mundo exclusivamente femenino. Generalmente es la madre del marido quien dirige la casa en su conjunto, pero toda mujer casada dispone de un espacio propio y debe así llevar a cabo un cierto número de tareas.

El espacio cerrado de la casa se convierte para el marido en un “espacio-intimidad”, y para la mujer, antes que nada, “un espacio-protección”.

En el campo, la unificación diaria de la casa se reproduce a escala del poblado. Las casas están dispersas; pero durante el día, cada una de ellas se abre y entra en relación con el resto, de manera que se instaura un espacio femenino global.

Canciones de cuna Cabiles (Argelia).

 

La mujer bereber como esposa:

La mujer bereber se pone el cinturón el séptimo día después de su boda y ya no se deja ver a partir de este momento sin este signo explícito de control y de barrera corporal. Las jóvenes llevan también un cinturón que denota la virginidad. Así, tras la boda, el esposo desnuda el cinturón de la recién casada para simbolizar el ritual de paso de virgen a esposa.

Además de la ropa específica, la mujer al levantarse recoge sus cabellos en dos trenzas y los cubre con un pañuelo. Cuando el marido y la mujer están juntos por la noche, ella se suelta los cabellos. De ahí la connotación sexual de esta conducta durante el día.

Los términos “fidelidad” y “obediencia” sólo se aplican a la mujer de cara a su marido.

El hombre puede casarse con cuatro mujeres. Después del divorcio o de la defunción del marido, se le impone a la mujer un plazo de viudedad antes de casarse por segunda vez.

Durante un divorcio, los hijos son, a veces, compartidos: el marido toma la custodia de los niños y la mujer de las niñas. La mujer tiene que tener sus propios medios de subsistencia para poder mantenerse ella misma y a sus hijos. A pesar de todo, si quiere casarse de nuevo, tiene que dejar sus hijos con algún miembro de su familia. En cambio, el hombre puede volver a casarse con sus hijos.

La mujer tiene que dar hijos a su marido. La descendencia familiar tiene que estar asegurada.

Una esposa puede, por otra parte, disponer libremente de sus propios bienes (dote, herencia,...), lo que le da una relativa independencia de cara a su marido y la evita ser desposeída por culpa de un eventual divorcio. A pesar de todo, si falta a sus deberes conyugales (por ejemplo, en el plano sexual), su marido tiene el derecho de negarle la ropa y/o los alimentos.

La mujer presenta también rasgos biológicos-menstruación, maternidad-, que marcan el mundo “salvaje” a los ojos de los hombres. Lo “salvaje” para los hombres, es impuro. Como se trata aquí caracteres naturales, la mujer es a menudo percibida como más cerca de la naturaleza que los hombres. En el mundo de estos, se pone más de manifiesto lo cultural.

En la celebración de la boda, el novio no puede ver al padre de la novia cuando viene a buscarla. La explicación que se da es que los dos hombres conocen las implicaciones del matrimonio y esto molesta. La razón fundamental de esta conducta se encuentra, en efecto, en el franqueo de los límites: los mundos masculino y femenino, normalmente separados, estan en ese momento “demasiado” abiertos.

 

Mujeres rifeñas vendiendo pan.

 

    II.      ASPECTO POLÍTICO:EL PAPEL DE LA SOCIEDAD CIVIL EN LA REIVINDICACION AMAZIC

 

Los amazigs han demostrado una gran capacidad de resistencia (resiliance) a pesar  de sufrir el peso  de potentes civilizaciones que, durante siglos, con todo e integrarlos, no pudieron acabar con su lengua. Ha sido en pleno siglo XX cuando han estado a punto de desaparecer en la vorágine de los nacionalismos centralistas e  "ilustrados". Y lo que parecía que iba a acabar irremediablemente con la lengua tamazig, o sea la globalización y los medios de comunicación audiovisual, se han convertido en  aliados al ser utilizados por  la sociedad civil. 

Es a finales de la década de los ochenta cuando se inicia en los paises del Magreb el debate sobre la transición del Estado-nación a la sociedad civil. Es en este momento cuando emergen de la clandestinidad,  especialmente en Argelia y Marruecos, asociaciones con actividades diversas que tienen mucho que ver con los derechos humanos y los derechos fundamentales: reivindicación de la reforma del estatuto personal de la mujer y de la identidad de los pueblos, en este caso del reconocimiento de los derechos de la cultura amazig.  No obstante el proceso es largo y no ha hecho más que iniciarse.

El movimiento cultural amazig y las diversas actuaciones llevadas a cabo en Argelia y  Marruecos tienen mucho que ver con el impulso de la sociedad civil  en el interior  y en la diáspora;  tanto en el plano de la militancia como en el de la producción artístico-cultural, educativa y de los medios de comunicación. Porque  cuando hablamos del asociacionismo amazig  hemos de remontarnos a bastantes décadas de actuación. No obstante, los procesos han sido diferentes en Argelia  que en Marruecos; países en los que nos centraremos por ser, especialmente Marruecos donde  se encuentra la mayoría de berberófonos.

 

ARGELIA

En Argelia, el movimiento amazigh viene identificado principalmente por el componente cabil, aunque en los últimos años también se está dando entre los chaouis en la región del Aures y en la zona occidental. El primer germen del movimiento se encuentra en el movimiento de liberalización nacional cuando en 1949,  la idea de otorgar la berberidad a la sociedad argelina viene radicalmente combatida por el frente arabista. Por otro lado, el partido único (FLN) pronto inició la represión contra la sociedad civil. Continuaron discretamente las jam'iyyat (asociaciones) desde las mezquitas, cofradías, bienes waqfs o habous, obrando según el principio de la solidaridad.

 

 

Tuaregs e inscripciones en Tifinag.

 

 

Los años setenta se caracterizaron por el endurecimiento de la lucha que asumió formas diversas (nueva canción, textos reivindicativos, atentados).  El grado de compromiso de la sociedad cabil  y la dureza del Estado argelino hizo que en marzo de 1980 se diera el detonante con motivo de la anulación de una conferencia del escritor Molud Mammeri en la universidad de Tizi-Ozou que desencadenó la llamada Primavera Bereber (Tafsut Imazighen) con revueltas, grandes manifestaciones, ocupaciones de edificios públicos, pero sobretodo por la feroz represión, seguida de encarcelamientos y con más de treinta muertos en las calles.

De esta primavera berber nace el M.C.B (Movimiento cultural bereber) que en agosto de l980 presentó el primer documento Cultural que pedía la equiparación de la lengua amazig al árabe, reivindicaba la necesidad de unaS mayores concesiones constitucionales y la libertad de expresión cultural en bereber. Los  activistas  componentes del MCB también luchaban por los derechos humanos.

Desde este momento el movimiento social empezó a caracterizarse por la recuperación de las tradiciones participativas, constituyendo comités para la defensa de la cultura bereber y sobretodo redinamizando aquellas organizaciones tradicionales de los duares como la tajmat (jema'a).

A finales de los ochenta, con el multipartidismo, además de la participación de partidos políticos como el RCD fundado en l989 y el ya existente FFS, emergen las asociaciones de la clandestinidad en la que habían permanecido desde 1962 al 1989 y se organizan en la Federación Nacional de asociaciones amazig (FNACA).

Al mismo tiempo el Estado argelino incrementa el proceso de arabización. El continuo enfrentamiento con el Estado por parte del componente amazig argelino, no satisfecho de las concesiones obtenidas provocó en septiembre de 1994 el boicot escolar, tanto en la  primaria, secundaria y universidad, con el fin de conseguir el reconocimiento de la lengua. En mayo de l995 se crea al Haut Comissariat pour l’Amazighité (HCA) que ha de servir para impulsar la lengua y su enseñanza en la escuela secundaria de la zona oriental argelina, pero sólo con carácter facultativo.

El 1998 fue un año crucial para el movimiento cultural bereber: el cantante y activista cabil Matoub Lounes fue asesinado el 25 de junio  y el 2 de julio apareció una ley estatal que generalizaba la utilización de la lengua árabe. Todo ello provocó la perdida de confianza en los partidos de ámbito berberista, incrementándose por la represión sangrienta que tuvo lugar en las manifestaciones de marzo-abril del 2001 (Primavera negra).

El debate en el interior del movimiento bereber  sobre las posibles formas de resistencia a la opresión estatal se manifestaron con la creación de dos movimientos radicales de reivindicación: el CADC (Coordination des Aarch, Daïra y Commune) y del M.A.K. (Mouvement pour l’Autonomie Kabil).

El CADC, se basa en la recuperación de una forma histórica del asociacionismo en el interior del núcleo ciudadano, formado por los denominados aarouchs, los delegados de la asamblea del municipio o de los representantes de la tribu, y expresa su reivindicación a través de la Plataforma de El-Kaseur, del 11 de junio 2001.

El MAK fundado el 15 de junio del mismo año 2001 por el cantante Ferhat Mhenni, componente del MCB. El MAK cifra sus bases bajo el carácter identitario y cultural amazig de la Cabilia, proponiendo una autonomía regional  ante la incapacidad del gobierno autoritario centralizado de dar una salida al proceso de remodelación de la organización del Estado y se lanza un debate sobre diversos  modelos autonómicos  como el  catalán, el sardo, o el irlandés…….(www.makabylie.info/).

 

MARRUECOS

 

Sin duda, dentro del Magreb, Marruecos es el que mayor apertura ha protagonizado en los últimos años, en relación a todo tipo de asociacionismo. En cuanto a los  avatares del movimiento amazig, éste  no tiene nada que ver con la conflictividad ni con la represión brutal  que ha caracterizado al vecino argelino.

Si bien tras la independencia marroquí, el partido en el poder Istiqal representaba la burguesía nacionalista y arabista, pronto el rey  percibió la importancia del mundo rural para conseguir un arbitraje más equilibrado, por lo que relanza las asambleas locales.             

La primera asociación cultural amazig no gubernamental con propósitos políticos se creó en 1967: la Asociación Marroquípara la Investigación y los Intercambios Culturales (AMREC), fundada por estudiantes en su mayoría susíes, cuya finalidad era desarrollar el espíritu democrático que pudiera asegurar la particularidad nacional, cultural y lingüística. De tendencia moderada quiere potenciar el diálogo entre todas las fuerzas políticas y sociales con el fin de constituir un lobby berberista integrado en el sistema político existente.

En l979 se funda en Agadir la Asociación de la Universidad de Verano de Agadir, que recoge una posición intermedia entre local y nacional, ya que da lugar a importantes encuentros de los berberistas marroquíes.

El proceso de formación de asociaciones amazighs no se detuvo gracias a que entre 1975 y 1990 se produjo un momento de apertura política, con una mayor manifestación pública de la lengua bereber: literatura, conferencias, periódicos... El lugar del tamazight en la cultura marroquí comenzó a ser repensado seriamente. De esta manera, y a partir de 1990, se entra en una etapa de profundización de estas demandas, tanto a nivel cultural como político.

La Carta de Agadir (5 de agosto de l991), es un documento referencial para la sociedad civil amazigh marroquí porque percibe la necesidad de la asociación de los diversos grupos de militantes bajo unos objetivos reivindicativos comunes:

1) La necesidad que la Constitución reconozca el caraácter nacional de la lengua amazig junto a la árabe. 2) La creación de un Instituto de Estudios Amazigs para promover la lengua y la cultura. 3) La introducción de la lengua amazig en la escuela y la introducción de la lengua amazig en los medios de comunicación.

 

Entre 1993 y l996 fue un período emblemático para el movimiento que encontró de un lado su máximo desarrollo y de resonancia internacional, con alguna victoria en el campo reivindicativo y de enfrentamiento con el Estado. Una primera floración de asociaciones político-culturales se registra a partir de la firma en l991 de la ya comentada Carta de Agadir. Una segunda oleada se observa tras el discurso del rey Hassan II del 20 de agosto de l994; este discurso se vincula con la manifestación en Rachidiya en mayo del mismo año, manifestación de carácter social, donde se produjo el encarcelamiento, y posterior puesta en libertad, de varios militantes de la asociación Tililli –“libertad”. Centenares de abogados se ofrecieron voluntariamente para su defensa, demostrando que el tema bereber importaba más de lo que parecía en Marruecos.

 

No se puede hablar de un movimiento berberista unificado en Marruecos. Una de las corrientes es la de Mahjoubi Aherdan dentro del partido Movimiento Nacional Popular, y de su hijo Ouzzin alrededor de la revista Tifinaq. Otra es la de ANCAP –Nueva Asociación por la Cultura y las Artes Populares (1978)- con una mayor incidencia política a partir de los años noventa. Esta asociación, animada por Hassen Id Belkacem, director del semanario Tasafut, tiene secciones locales distribuidas por todo el país y asiste a convenciones internacionales. 

La manera de relanzar la causa amazig se consiguió el primero de marzo del 2000 con el manifiesto bereber. Tras dos años de discusiones y de debates intensos. El Manifiesto, firmado por 229 personalidades  y redactado por Mohamed Chafik, escritor y académico marroquí, representa la última gran manifestación reivindicativa unitaria del movimiento amazig marroquí.

La reacción estatal a la gran participación masiva y al fuerte asociacionismo viene encarnada en la creación del IRCAM bajo la jurisdicción del rey que lo institucionaliza de forma nacional. Al mismo tiempo, desde el 2003 se enseña la lengua, en su modalidad del alfabeto tifinak, en  más de trescientas escuelas piloto de enseñanza primaria.  Por otro lado, es interesante destacar que aquellos que militan en el movimiento cultural amazig, también militan en otras asociaciones especialmente de derechos humanos reivindica también una sociedad diversa donde el clientelismo y el elitismo sólo sea un recuerdo del pasado.

 

 

Caratula de video del largometraje “ La montagne de Baya”

 

Diáspora y congreso Mundial Amazig (CMA)

La conexión del movimiento cultural argelino con la diáspora fue particularmente fuerte al inicio, numerosos intelectuales argelinos emigraron y se refugiaron especialmente en Francia  los años que siguieron a la independencia en l962. El trabajo se centró, des finales de los años 60 y 70 por el intento de estandarizar la escritura y la lengua.

La propagación internacional de las redes asociativas, conjuntamente al desarrollo de la sociedad amazig en el norte de África, ha sido uno de los factores principales para el desarrollo de un debate sobre la creación de un órgano que representase todos los componentes a nivel internacional, desde África y Europa hasta América del Norte. Los años noventa tras la caída del Muro de Berlín y el fin de la división mundial en bloques opuestos, se da un nuevo impulso al nacimiento de un estado de derecho en el que se busca una mayor salvaguarda de las minorías y de los pueblos autóctonos. Ello incrementa la posibilidad de adquirir una mayor visibilidad internacional.

El primer Congreso Mundial amazig tiene lugar en las Islas Canarias (1997). Le sigue otro en Lyon (1999) y finalmente, en Roubaix (2002).

La divulgación de la cultura amazig viene potenciada desde periódicos, revistas radio, televisión  y especialmente en estos últimos años, con el incremento de la red telemática mundial, Internet se convierte en un medio para transmitir con mayor velocidad ideas e informaciones.

 

 

El objetivo de esta gran sociedad civil transnacional es el reconocimiento de su propio estatus cultural en las regiones donde se encuentran estas poblaciones. Una sociedad civil compuesta por las más diversas personalidades que se encuentran en todos los campos culturales: cantantes, escritores, novelistas cineastas, académicos, hasta unirse a los ámbitos de la cotidianidad y de la reivindicación de los derechos humanos y fundamentales.       

 

 

 

 
 
 


ا

ا

ا

ا

ا

ا

ا

ا

ا

ا

ا
(0) تعليقات


أضف تعليقا



أضف تعليقا

<<الصفحة الرئيسية